servicios del hotel
Un oasis de serenidad y bienestar
Descubre el encanto de un antiguo molino de aceite convertido en un hotel único en el corazón de Altea.
Historia, encanto y confort
El Hotel Tossal Altea es más que un lugar donde alojarse; es una experiencia cuyo encanto procede de tiempos pasados.
Ubicado en una almazara de producción de aceite de oliva que data de mediados del siglo XIX y que ha sido cuidadosamente restaurada, cada rincón de nuestro hotel cuenta una historia. Combinamos el respeto por la arquitectura tradicional con las comodidades modernas para proporcionarte una estancia confortable.
Nuestro compromiso es ofrecer un trato cercano y un ambiente relajado, donde cada huésped se sienta como en casa.
Detalles que marcan la diferencia
Atención personalizada
Un trato cercano y familiar para cada uno de nuestros huéspedes atendiendo vuestras necesidades
Parking gratuito
Amplia zona de aparcamiento para que estaciones tu vehículo sin complicaciones
Ubicación tranquila
Estamos situados en un entorno natural, libre de masificaciones y a menos de 500 m. del famoso Casco Antiguo de Altea
Gastronomía regional
Seleccionamos los ingredientes con preferencia por los productos de proximidad, los cuidamos y los elaboramos para ofrecerte platos mediterráneos
Un recorrido por el hotel
Explora nuestras instalaciones, diseñadas para vuestro máximo confort y disfrute.
Un recorrido por el hotel
Explora nuestras instalaciones, diseñadas para su máximo confort y disfrute.
Prepara tu escapada perfecta
Nuestra historia
El Hotel Tossal d’Altea ha sido diseñado reformando y rehabilitando una antigua casa de labranza que ejercía como almazara de producción de aceite de oliva. Este edificio tradicional y de relevancia local data de la segunda mitad siglo XIX. Originalmente, se llamaba «l’armasa de Guillén» según figura en «Diccionario de Altea y sus cosas» (1983), de Ramón Lloréns Barber, que reúne fotografías de la almazara y las prensas, y define los conceptos de «armasa», «safa», «prensa», «colar l’oli», «regló» o «asportims». En realidad, la denominación correcta sería la de «almàssera de Guillem», pues Guillermo Lledó Berdín heredó la finca y la casa de campo en la que existía un molino de aceite, varias prensas y otros artefactos necesarios.
En sus comienzos, el lugar se destinaba a la explotación de los viñedos; y luego se convirtió en una almazara que fue el centro neurálgico de una plantación de olivos, algarrobos y almendros. La presencia del Riu Rau, lugar de trabajo y de socialización, en la entrada del inmueble es otro elemento arquitectónico de conservación de nuestro pasado que resulta característico de la región.
A cargo de la finca y de sus instalaciones se encontraban nuestros antepasados, que se dedicaban a la producción de aceite de oliva de la manera tradicional. Este edificio rural era una pieza clave de la economía agrícola de Altea. Hoy en día forma parte de nuestro patrimonio histórico y cultural, teniendo la condición de edificación de consrvación tradicional.
Tradición y cultura
Nuestro hotel se concibió para conservar las singularidades más representativas de la almazara, con la aspiración de respetar la tradición y la herencia arquitectónica. En la actualidad, un molino de aceite provisto de su característica piedra cónica de molido de la oliva se ubica en el centro del salón principal (Menjador Almàssera); y se conservan dos prensas restauradas como símbolos de las herramientas utilizadas por nuestros antepasados y otros recipientes de la época para colar el aceite, así como diversos utensilios y herramientas de la época.
Como homenaje a nuestro origen agrícola y como reivindicación de la cultura del aceite de oliva, el Hotel celebra una Fiesta del Aceite anualmente. Consiste en una jornada gastronómica y cultural formada por: cata y degustación de aceites de oliva; conferencia de un aceitero; y menú elaborado por nuestro Jefe de Cocina con el aceite como hilo conductor.
Nuestro ilusionante proyecto futuro es el de crear una colección museográfica consistente en una catalogación de todos los elementos conservados de la almazara para que cualquier visitante, huésped o cliente conozca más y mejor las características de esta labor única de producción.


